domingo, 10 de octubre de 2010

El Teatro de la Muerte de Alice Cooper Testimonio


ALICE COOPER

El Teatro de la Muerte de Alice Cooper


Hoy 31 de julio de 2009 comienza en Elisabeth, Indiana, la nueva gira de Alice Cooper titulada Theatre of Death. Cuando los protagonistas de esa película titulada Wayne´s World entran en el camerino de Alice Cooper esperando encontrar la tradicional escena de sexo, drogas y rock and roll a la que supuestamente se suele asistir en este tipo de sitios no pueden dejar de asombrarse al encontrarle en realidad sentado y hablando de filosofía a unos chavales como si de Sócrates se tratase. Y es que no es un secreto que cuando hablamos de Alice Cooper no estamos hablando de otra descerebrada estrella del rock.





Cuando hablamos de Alice Cooper no estamos hablando de otra descerebrada estrella del rock  


El personaje de Alice Cooper era un esperpento que "satirizaba la obsesión americana por el sexo, la muerte y el dinero",   


Alice Cooper no era un concepto fácil de asimilar por una generación entregada a los mensajes de paz y amor de grupos como Simon & Garfunkel.  


"Hemos convertido al hombre en un dios y como somos tan esclavos de nuestra codicia, estamos haciendo un trabajo fatal"  


"Todo el mundo, en algún momento de sus vidas, tiene que tomar una decisión"  

Pero ¿cómo es posible que -El rey de lo Macabro- sea cristiano?. Los primeros rumores llegaron hablando de cómo Alice Cooper estaba reuniendo en su casa a diferentes líderes cristianos para hacerles preguntas. "Espero que no nos des esperanzas y luego te eches atrás como hizo BJ Thomas" -parece que le dijo algún inoportuno en una asamblea cristiana de San Diego antes de su conversión en 1989. "Bueno, espero que no -le contestó él- Simplemente estoy esperando en el Señor".

¿"Esperando en el Señor"?. Alice Cooper había nacido como Vince Furnier en los años cincuenta y conocía en ese momento el argot de la iglesia principalmente porque su propio padre había sido un misionero reformado a los indios Navajos y su suegro, pastor bautista en California, no había dejado hasta ese día de enviarle libros cristianos a él y a su hija. Los libros, por supuesto, eran automáticamente abandonados en un cajón desastre hasta que Alice vio al autor de algunos de estos libros en un anuncio de golf: deporte al que eran aficionados Alice Cooper y ese escritor en particular, R.C. Sproul.

MUSCLE OF LOVE

Esto no siempre fue así. A pesar de que según sus propias declaraciones él siempre había creído en la existencia de Dios, al igual que en la del Diablo, desde la infancia su vida la había desarrollado siguiendo sus propios instintos. El mismo Alice Cooper había dicho de su propio grupo que era: "El grupo más anti-religioso, repugnante, anormal y anti-social de todos los tiempos". Ya después de editar el séptimo del total de sus más de 29 discos, -Muscle of Love- , en 1974, se ve obligado a internarse en una clínica debido a su manifiesto alcoholismo. "Nunca pude dejar de beber... no me acuerdo de haber grabado -Flush the Fashion-, -Special Forces-, -Dada Dada-... no tengo ni idea de cómo los escribí, cómo los grabé o donde estaba..." -confesaba años después. A pesar de esa adicción que le acompañó durante la mayor parte del resto de su irregular carrera, por una de esas ironías de la vida, siempre conservó un propio y riguroso sentido de la moral que se expresaba en parte por medio de sus espectáculos. "A esta sociedad que te encomienda unos papeles cada vez más precisos, cada vez más estrechos, cada vez más opresivos, nosotros le hemos respondido rechazando incluso nuestro papel biológico -declaraba Alice Cooper cuando en los setenta alguien le pedía explicaciones acerca de por qué un grupo de rock formado por hombres se había puesto el nombre de una mujer- . No queremos ser considerados como machos o hembras, sino como seres humanos (...) Nosotros estamos de viaje por el espacio, el motor es el amor, el amor por todos los seres vivos, sin distinción de raza, ideología, ni cultura... y aún menos de sexo". Sus conciertos, a semejanza de los de su descubridor Frank Zappa, ironizaban sobre las bajezas de la sociedad en la que vivían y lo hacían además por medio de provocativas extravagancias relacionadas con las películas de terror. El personaje de Alice Cooper era un esperpento que "satirizaba la obsesión americana por el sexo, la muerte y el dinero", y que en escena pagaba sus delitos con su propia ejecución en la guillotina.

- ¿Qué pasaría si fueses asesinado, en el escenario, por las reacciones del público? -le preguntaba un periodista en 1969.
- Si fuese asesinado sería impresionante. ¡Qué publicidad! -contestaba con su típico humor negro.

Ni que decir tiene que su espectáculo era interpretado por la mayor parte de la sociedad norteamericana bien pensante como una apología literal del personaje que interpretaba y como de costumbre, hizo lo que pudo para evitarle. De hecho uno de los momentos más célebres de su carrera fue cuando le quitaron la electricidad durante un programa de rock en televisión. "¡Estábamos tan orgullosos de eso! Es muy importante llegar a la televisión pero es aún más importante que te echen de la televisión... La primera vez que fuimos a Inglaterra nos prohibieron y eso fue lo mejor que nos podía haber pasado". "Ellos se creen que si cantas sobre algo, automáticamente algún chaval va a ir y hacerlo -declaraba en otra ocasión. Si ese fuese el caso cada chaval de América tendría una pistola e iría por ahí disparando a la gente después de ver -Corrupción en Miami-. No tiene sentido. Y de cualquier forma, ¿a cuanta gente conoces que pueda ir por ahí con una guillotina?". Por mucho sentido que tuviese Alice Cooper no era un concepto fácil de asimilar por una generación entregada a los mensajes de paz y amor de grupos como Simon & Garfunkel. "Hay un negro sentido del humor que corre por mis venas. No lo puedo evitar... a veces me entra la risa en malos momentos". "Nuestra influencia más grande era el cine, solíamos ir a todas las películas de James Bond, y a todas las películas de terror... Nunca nos poníamos blues, escuchábamos música de series de televisión. Éramos productos de la televisión" - declaraba el que llegaría con el tiempo a interpretar el papel del malvado padre de Freddie en -Pesadilla en Elm Street-.

THE LAST TEMPTATION

No en vano Alice Cooper confiesa haber llegado al cristianismo a través de un predicación sobre el infierno. "Damos vueltas por esta bola de odio, sin libertad condicional, sin escapatoria. Somos sentenciados ahora para el fin de los días, cuando, hermano, habrá que pagar el precio. Somos solamente humanos, hemos nacido para morir Vivimos para el placer, para satisfacernos, y ahora se acaba, no hay lugar donde esconderse". Brutal Planet (Brutal Planet, 2000)

A pesar de que él mismo duda de su valor como predicador es cierto que en sus últimos trabajos abunda más que nunca la noción de justicia y de castigo bíblicos. -The Last Temptation-, por ejemplo, es una obra conceptual que viene acompañada de tres comics de Neil Gaiman, autor de los prestigiosos comics -Sandman-, sobre un terrorífico desconocido que tienta a entrar gratuitamente en su teatro a unos personajes que finalmente, a pesar de lo que se les promete, tienen que pagar y tienen que hacerlo con sus propias vidas. Alguien dijo en Internet que "¡son extraños los días en los que el rey del rock-provocativo tiene más que decir sobre la vida real que muchos de los predicadores contemporáneos!. La persona extravagante de Alice Cooper le permite tratar temas que por desgracia son normalmente censurados . "La mayor parte de las personas que afirman tener un verdadero conocimiento de Cristo no conocen gran cosa sobre él, no estudian su vida y sus palabras, y no entienden quien es realmente" -decía tras su conversión al cristianismo, alegando conocer "cristianos auténticos", alguno de los cuales, es de suponer, asistirán con él a las reuniones de Camelback Bible Church, en Scottsdale/Phoenix, Arizona, donde él y su mujer han sido vistos últimamente.

"Soy cristiano, ¿sabes?. Nunca me verás elogiando a Satanás", confesaba a Rock Power a mediados de 1991. A pesar de que Alice Cooper lleva confesando su fe los últimos 20 años en entrevistas de prensa especialmente al principio temía convertirse en lo que él denomina "una celebridad", que cumpliese aquella profecía que le comparaba a BJ Thomas. "Es muy fácil fijarse en mi y no en Cristo. Yo soy un cantante, nada más que eso. No soy un filósofo"

"He llenado mi vida con un sincero y divino amor al rock and roll. ¡Nunca dejaré mi actitud hacia el rock and roll porque creo que el rock and roll es grande!. Soy el primero en defenderlo, soy el primero en tocarlo lo más alto que puedo, pero cuando se trata de mis creencias, soy el primero en defenderlas también. Y eso me ha llevado a tener problemas con algunos cristianos que creen que para ser cristiano tienes que estar de rodillas las 24 horas del día encerrado en algún sitio. Mira, quizá haya gente que pueda vivir así, pero no creo que sea la manera en la que Dios espera que vivamos. Cuando Cristo vino, él estaba con las prostitutas, los alcohólicos y la gente de mala fama porque eran quienes le necesitaban". Alice Cooper siempre ha mantenido unas excepcionalmente buenas relaciones con sus compañeros de trabajo. Con alguno de ellos también ha compartido más de una copa de más, primero con músicos como Jim Morrison o John Lennon, luego con otros como Ozzy Osbourne o Axl Rose, y ahora con otros como Rob Zombie, para quienes todo han sido elogios. Sin embargo su relación más popular en la prensa ahora mismo, la que tiene con Marilyn Manson, se caracteriza más por cierto distanciamiento. "¡Es el rey de las boleras!... Por lo único que tengo problemas es por su visión del cristianismo..." - declaraba acerca de aquel que, al igual que KISS o WASP, probablemente no habrían existido de no haber existido Alice Cooper. Marilyn Manson sin embargo acusa a menudo al ya anciano Alice Cooper de no ser en la vida real lo que es sobre el escenario."¿Cómo puede ser él Marilyn Manson cuando lleva a su novia a cenar o va a comprar lo regalos de navidad?" -se pregunta Alice Cooper sorprendido.

"Hemos convertido al hombre en un dios y como somos tan esclavos de nuestra codicia, estamos haciendo un trabajo fatal (...) Creo que necesitamos bajarnos del trono y volver a colocar a Dios en su lugar" (...) "Tenemos a Dios empujándonos por un lado y al Diablo empujándonos por otro y nosotros estamos en medio. Tenemos que tomar una decisión. Y todo el mundo, en algún momento de sus vidas, tiene que tomar una decisión. Cuando la gente me dice -¿Cómo puedes creer esto?-, -¿Por qué crees esto?- yo les digo que nada más habla a mi corazón. No habla a mi intelecto, no habla a mi razón -habla directamente a mi corazón y a mi alma, más profundo de lo que lo hace cualquier otra cosa en la que haya pensado. ¡Y lo creo totalmente!"

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